SERIES DE MÁXIMAS: ana gabriela murillo

SERIES DE MÁXIMAS: ana gabriela murillo

Hola Gabriela, contanos un poco de vos

Mi nombre es Ana Gabriela Murillo, soy nutricionista de formación, pero no ejerzo como nutricionista clínica, trabajo en el Departamento de Bioquímica de la Escuela de Medicina de la UCR. Tengo una Maestría y un Doctorado en Nutrición Humana con énfasis en Nutrición Molecular de la Universidad de Connecticut (UCONN). Me gusta muchísimo la docencia, lo disfruto montones y me llena; también me gusta mucho la divulgación de ciencia a comunidades no científicas por ejemplo lo que hago en Doble Check, que es desmentir fake news y también por medio de charlas de nutrición y procesos bioquímicos para adultos mayores como parte del Programa Institucional para la Persona Adulta y Adulta Mayor (PIAM

De pequeña tuve una colonia de hormigas y por alguna razón eso me metió la idea de estudiar Microbiología, desde muy niña tuve ese plan muy firme en mi mente. Durante mi paso por el colegio, las ciencias exactas como Biología y Química me gustaban muchísimo y en algún punto estaba indecisa entre Medicina o Microbiología. Para mi primer año de U, por buena o mala suerte, el corte de Microbiología estaba más alto de mi nota entonces decidí entrar a Nutrición con el plan de pasarme a Micro en el corto plazo. Empecé a llevar cursos de Nutri y la verdad me gustaron muchísimo. 

Durante mi paso por el bachillerato y la licenciatura, me di cuenta que la carrera le vende a uno como estudiante, un consultorio con vegetales y proteínas de plástico y la idea que el área de trabajo se limita hasta cierto punto a la parte clínica de la nutrición. Entiéndase atender pacientes, hacer planes alimenticios, medir el porcentaje de grasa y regañar a la gente por no comer vegetales… pero la realidad está lejos de eso y la nutrición puede ir muchísimo más allá. 

Me gradué como Licenciada en Nutrición Humana de la UCR en el 2008. Hice los trámites para entrar a estudiar un postgrado en Tufts pero después de ver los costos del mismo aún con una beca, tuve que desechar la idea. No queriendo darme por vencida, apliqué a una beca Fulbright, que es un programa de becas que da el Departamento de Estado de los Estados Unidos de becas al 100% al cual aplican unas 50 personas de Costa Rica al año y el panel escoge unas 5 o 6. Después de casi 2 años de proceso, para el año lectivo del 2012, recibí la beca Fulbright para mi maestría en UCONN. Según el ranking de universidades del 2019, UCONN quedó en el lugar número 24 del top 100 de mejores universidades de los Estados Unidos. Ya estando allá, se dieron las cosas de tal forma que pude aprovechar y sacar el doctorado. 

Laboralmente, durante mi carrera, quise ser visitadora médica pero empecé trabajando un cuarto de tiempo en el 2009 dando clases de Bioquímica en la UCR “mientras salía algo más”; trabajé también como Nutricionista Clínica en un gimnasio y en un consultorio privado, y fui la encargada de la soda de un colegio privado, pero en vez de algo remotamente relacionado con nutrición, era la “señora de los copos” de la soda. Fue una época llena de frustración, no tenía trabajo ni ingreso fijo después de tantos años de estudio, así que tomé más horas de clases y por cosas de la vida, fui a dar con el plan de estudios de Nutrición Molecular de UCONN y me encantó. Cerca de ese tiempo, la jefa que tenía en la UCR, me comentó que se iban a abrir plazas pero que con una Licenciatura, era difícil que me la dieran, entonces opté por perseguir el camino de la Maestría. 

Durante mi paso por UCONN, tuve el honor de recibir 2 premios, el Graduate Student Teaching Award y el Hamilton Eaton Award for Research Excellence. He publicado o participado en la publicación de alrededor de 12 artículos científicos dentro del área de la nutrición a nivel molecular, he hecho revisiones de artículos y publicaciones sobre varios temas. 

Desde mi regreso de Connecticut, he estado a tiempo completo dando clases de Bioquímica y me he dado cuenta que AMO dar clases. 

Del tiempo que estuviste fuera de CR estudiando, ¿cuáles fueron los retos más grandes?

Sin duda alguna, todo fue un gran cambio GIGANTE, pasé de vivir en casa de mis papás con mis hermanos y mis abuelas, en una casa donde siempre había gente con quien compartir y comida caliente, a un cuarto con 3 otras muchachas sin relación alguna. En el semestre que viví en ese apartamento, si coincidimos 1 vez las 4 comiendo, estoy exagerando. Luego de eso, me mudé a una casa con 3 roommates con reglas súper estrictas, sin poder usar la calefacción en medio del invierno de Connecticut (donde la temperatura en el invierno ronda entre los 0 y los -15 grados en los momentos más fríos), dormía en un colchón prestado y realmente fue una pesadilla. Acostumbrarme a los inviernos de CT fue otro reto grandísimo. Después de dar unos cuantos tumbos por otras casas, conocí al que hoy es mi esposo y vivimos juntos en Connecticut los últimos años de mis estudios allá. 

La adopción del lenguaje no me fue difícil, pero sí me costó a que TODO era en inglés y al trato “frío” del Estadounidense, tener que hacer trámites completamente en inglés, con poca ayuda y guía fue duro pero tuve la dicha de rodearme de amigos cercanos que me ayudaron muchísimo en esas cosas. 

Académicamente, el reto más grande fue el bombazo emocional cuando mi proyecto se arruinó por un error técnico del departamento de control animal de la universidad que contaminó a mis animales de control. Por esto, tuve que empezar todo de nuevo, entré en pánico porque ya el tiempo de la beca no me daba, si me devolvía sin el título me cobraban hasta el último centavo de la beca, fue un tormento. De nuevo, no queriendo darme por vencida, busqué la forma tanto con la embajada como con la UCR de hacer la maestría y el doctorado y así poder quedarme un poco más, y después de muchísimas negociaciones, en el 2014 cuando se me acabó la beca de la maestría, entró un patrocinio para sacar el doctorado en mis 2 últimos años, y fue así como en el 2016 me estaba devolvieron para CR con ambos posgrados.

 

Algo curioso que noté, es que en nutrición, la parte clínica, está dominada por mujeres, mientras que la parte científica, la parte de laboratorio y la parte académica de la nutrición, están dominadas por hombres.

Aparte de los retos, algo que creo que tengo que mencionar, es que en ningún momento, sentí la más mínima discriminación por ser mujer o por ser latina, en ningún ambiente en el que me desenvolví, sentí discriminación alguna.

De las veces que has tenido que viajar por temas relacionados estrictamente a tu profesión, ¿Cuál ha sido el viaje más memorable que has tenido y qué lo hizo tan memorable?

Todos los años UCONN participa en The Journal of Experimental Biology, y son seminarios con sedes que rotan por distintos lugares en Estados Unidos. Tuve la oportunidad de participar del mismo en Boston, San Diego y Chicago. 

Sin embargo, en junio del 2016, en el momento que Obama empezó a abrir relaciones con Cuba, se dio la oportunidad de ir a un congreso de zootecnia. UCONN tiene raíces muy fuertes en áreas de zootecnia y agricultura y por eso fue invitada a participar del congreso. Para poder ir al congreso, uno de los requisitos era tener dominio del idioma y tener un proyecto relacionado con animales; yo estaba desarrollando mi proyecto en conejillos de indias y siendo latina, logré ganar el concurso para ir a representar a UCONN en Cuba. 

El calor humano fue lo que hizo de Cuba un lugar memorable, el intercambio de conocimiento y el networking fue increíble. Conocer las 2 caras de Cuba fue algo impactante, por un lado la Cuba turística que tiene su moneda propia, sus reglas, un servicio 5 estrellas adonde quiera que una vaya, y por otro lado, la “Cuba del cubano”, llena de historias de migrantes, sin agua, con grandes limitaciones en acceso a información y tecnología, sin aire acondicionado, etc. 

Fue también un viaje para reconocer mucho privilegio que uno toma por sentado, desde tener internet ilimitado a cualquier hora a tener que hacer fila para una ficha de internet por 10 minutos al día hasta libertades que uno las toma como norma que para otras personas son excepciones o mitos. 

¿Qué lugar del mundo te gustaría conocer y por qué?

Estoy enamorada de Eslovenia. Le he agarrado tremendo amor al vino y he tenido la oportunidad de conocer viñedos en Napa, California; Toscana y Chile. Me hace falta conocer los viñedos de Argentina y Eslovenia. Pues resulta, que Eslovenia tiene un vino anaranjado que es único de ese país y pues quiero ir allá para probarlo. También soy fanática de la miel y la arquitectura medieval, y Eslovenia tiene muy fuerte cultura apícola y una historia arquitectónica impresionante. 

¿Vos considerás que sos exitosa en lo que hacés?

Sí pero a pesar de eso, tiendo a lidiar mucho con el síndrome del impostor. El episodio más reciente surgió a raíz de una charla que dí que se viralizó y ahora tengo varias solicitudes para hablar del tema. Tiendo a pensar demasiado pero no le tengo miedo a entrarle de frente a los retos, por mi forma de hacer las cosas, tiendo a recibir muy buenos comentarios al cumplir la tarea. 

Soy buena dando clases y doy buenas clases, pero esto lleva muchísimo trabajo de preparación, investigación y motivación; puedo decir sin miedo a equivocarme que nunca he dado 2 clases iguales. Siempre busco la forma de adoptar mis clases a mi audiencia, a hacerlas interactivas pero por sobre todo, amo y disfruto rompiendo y apagando mitos relacionados con la alimentación y la nutrición. 

Vos has tenido éxito en tu área por ciertas cualidades, ¿cuáles creés que son esas cualidades?

Si me preguntaran cuando empecé a estudiar si algún día iba a dar clases, probablemente hubiera dicho que no. Yo nunca me imaginé dando clases, pero he sido muy buena adaptándome a las situaciones y circunstancias que me ha puesto enfrente la vida. He aprendido a insistir, pero no insistirle a alguien sino a la vida y a mí misma, a no darme por vencida, a buscar una ventana si es que se me cierra una puerta. Nunca he sido buena quedándome quieta y he aprendido por sobre todas las cosas, a luchar por lo que quiero. Hay que tener los pies en la tierra, y tener presente que aún me falta muchísimo por recorrer. 

He aprendido a perderle el miedo (pero NUNCA el respeto) a la gente, he aprendido que sea un director, sea un CEO, sea quien sea, empezaron desde abajo y en en algún momento esa persona estuvo adonde estoy (o he estado) yo. Y es por eso también, que le tengo muchísima fe a quienes vienen detrás mío porque estuve ahí. Me empeño en ayudar a esas personas, empoderarlas e incentivarlas a que sean inquisitivas, pensantes y apasionadas por lo que hacen; creérsela sin vender humo, no tenerle miedo a lo que uno quiere, sino más bien pensar “me lo merezco y lo voy a conseguir”. 

Vos has tenido éxito en tu área a pesar de ciertas características, ¿cuáles creés que son esas cualidades?

Como te decía antes, tiendo a pensar mucho las cosas, todo… y lidio mucho con el síndrome del impostor. Lucho mucho contra el autosabotaje y algunas veces necesito entrar en pánico para lograr el objetivo. 

Me tomo algunas cosas de manera muy personal, algunas veces lo que diga la gente me llega, me afecta y me importa; aún siendo gente que no conozco y no le aporta nada a mi vida. 

Creo que el ejemplo más claro que tengo de esto, es de la primera vez que apliqué a UCONN. No me aceptaron porque estaban llenos con estudiantes de postgrado y no podían aceptar a una más. Me tomó un tiempo darme cuenta que no fue porque yo no era lo suficientemente buena o porque no estaba lista. 

Soy una persona muy abierta y accesible, y algunas veces peco de inocente en algunas situaciones, no viéndole la malicia con las que algunas personas podrían percibir algunas cosas o situaciones. Esto me ha puesto en situaciones incómodas en el pasado y estoy trabajando en esto. 

¿Cómo describirías tu estilo de trabajo?

El proceso de educación no debería ser informativo sino también formativo. Yo siempre busco que mis estudiantes aprendan porque tienen ganas de aprender, no porque lo voy a evaluar en el examen. Que aprendan por medio de los aportes de todos y no porque yo les digo algo. Trato de enseñar con cosas cotidianas, construyendo conocimiento sobre algo que ya saben, que a la vez les va a servir de base para aprender algo más en el futuro. Enseñar por medio de experiencias con las que puedan relacionarse y aplicarlo en su día a día. 

Busco que sean testigos de su propio avance de conocimiento, busco darle un enfoque humano y de sensibilización al conocimiento, por ejemplo, les hablo de como Rosalind Franklin trabajó en el área de la química y en torno al ADN y de cómo su trabajo no recibió el mismo reconocimiento de otros colegas hombres; les hablo de como a Henrietta Lacks le robaron la información genética su tumor cancerígeno con el cual se descubrieron las células HeLa y de cómo su familia nunca ha visto un centavo de ese dinero. Trato que se den cuenta que todo lo que vemos en mis clases, son aportes descubiertos por personas y les trato de enseñar las realidades de estas personas en el contexto histórico de sus descubrimientos. Pero por sobretodo, les trato de enseñar a apreciar su privilegio ya que aprendemos de personas que tuvieron que romper barreras para lograr su aprendizaje. 

Estar frente a una clase, asume cierto nivel de liderazgo, ¿cuáles son las cualidades claves de una buena líder?

No necesariamente estar frente a una clase te hace un líder. Hay quienes enseñan sólo del libro, hay quienes son líderes en la enseñanza. No toda persona que da clases es un líder. 

Una líder enseña, da el ejemplo, escucha el mensaje que no se dice, toma en cuenta las emociones y las distintas realidades de quienes le rodean, no se enfoca sólo en el resultado sino también en el proceso. Una líder también exige de acuerdo a las capacidades y oportunidades de los demás; reconoce el trabajo independiente dentro de un equipo y es sensible hacia las distintas realidades de las distintas personas del equipo. Pero por sobre todas las cosas, una líder es empática. 

Si pudieras viajar en el tiempo y toparte con vos misma de primer año de U ¿qué le dirías?

Llévela con más calma. La Gabs de primer año ya tenía planeado adonde iba a ser su consultorio. Y como salieron las cosas, estoy muy lejos de tener un consultorio. Le diría que disfrute el viaje, que vas a llegar ahí y muy importante, que ese AHÍ no está escrito en piedra. Le diría que no se compare, y que una nota es un número que no dice nada acerca de ella. Ese 95 que se sacó en x materia, no es determinante de su valor como persona ni como profesional. Que un número en un papel no determina su valor como persona, no la mancha como persona. Que sobresalga del montón a su manera, con su personalidad y su impacto. 

¿Qué tal si pudieras darle un consejo a una chica adolescente que quisiera empezar a meterse en el STEM?

Ser mujer en STEM es duro, desgraciadamente como mujer en STEM, tenemos las de perder por estereotipo. Aún nos falta mucho trecho por recorrer para lograr esa equidad, pero si no luchamos todas juntas, NUNCA lo vamos a lograr. Así que mi consejo siempre va a ser “MÁNDENSE”, estén abiertas a las opciones de la vida y aprovechen las oportunidades, pero trabajen por lograr esas oportunidades porque no son gratis, toda oportunidad tiene su costo de tiempo, estudio, etc. 

Sean adaptables al cambio, no sean tan rígidas y duras con ustedes mismas. Si las cosas salen como están en el plan, bien; si las cosas no funcionan tienen 2 opciones, intentarlo de nuevo o intentar algo nuevo. Pero sea como sea, está bien. Siempre sean inquisitivas, pregunten, cuestionen las cosas, no se crean las cosas sin corroborarlas, háganse de oídos sordos de quienes las critiquen y quiten de su camino a quienes les estorben; son USTEDES quienes van a estudiar y trabajar en STEM, no son sus papás, no son sus parejas, no son sus amigas, es USTED. 

Nunca es tarde para empezar de nuevo. El proceso de estudio, hay que disfrutarlo; no hay que encasillar lo que estudio en lo común de esa área, el camino no es el mismo para todas, HAGA su propio camino. 

Si alguna Rocket Girl quisiera ponerse en contacto con vos para ayuda, consejos, mentorías, etc; ¿cómo podría hacerlo?

Por medio del correo gmurillo.nutricion@gmail.com