Serie de Máximas: Henriette Raventós

Serie de Máximas: Henriette Raventós

¡Hola, Rockets!
Durante este mes, les hemos estado compartiendo algunas entrevistas con unas completas MÁXIMAS. La semana pasada les presentamos a Gabriela Montes de Oca, quien nos dejó absolutamente inspiradas y esta semana fiuf, ¡prepárense para este peso pesado!

Nuestro colaborador voluntario, Adrián Castrillo, tuvo el gran detalle de ponerse en contacto con ellas y traernos estas entrevistas exclusivas.

¡Esperamos mucho que las disfruten y compartan!

¿Quién soy? Me llamo Henriette Raventós, así estoy en registro pero uso más Jetty. Soy profesora e investigadora de la Universidad de Costa Rica, mi área de especialización es la genética humana. 

En 1980 entré a la UCR, empecé estudiando Filosofía y Antropología. La mayoría de mi familia venía de estudios en áreas de ciencias sociales y tal vez por eso me fui por esas 2 ramas. Durante ese primer año, llevando las 2 carreras, me tocó llevar cursos casi que de todas las ramas y tuve la dicha de llevar un curso de biología y me encantó. Al cabo de ese primer año, solicité admisión a medicina y pude hacer el cambio. Desde que me pasé a medicina, disfruté mucho las ciencias básicas y en especial bioquímica, trabajé como asistente en bioquímica y al graduarme, me tocó ir a Pérez Zeledón para hacer el servicio social como médico general. 

Estando allá, me costó mucho sobrellevar la parte humana de ser médica, cargaba mucho a nivel personal con los casos que veía y me involucraba mucho con los pacientes, sus casos, sus antecedentes, etc. Me llevaba muchas angustias después de atenderlos y en aquellos años, no habían programas de ayuda para el manejo del sobreinvolucramiento. 

Como siempre había tenido mucha afinidad por la bioquímica, terminado el servicio social, solicité admisión a la maestría en bioquímica bajo la guía de Pedro León. Parte del trabajo durante la maestría fue la búsqueda del gen de la sordera de los Monge. Durante el proceso, tuve la oportunidad de colaborar mucho con la Universidad de California, en Berkeley. Fue ahí que conocí a Mary-Claire King, quien fue la científica que descubrió el gen del cáncer de mama; y a quien fuera mi mentora durante mi doctorado en Berkeley, del 90 al 94. Mary-Clare fue una gran aliada para mí, fue y será una inspiración. Cuando iba a empezar el doctorado, en Costa Rica me criticaban por dejar a mi hija con su papá, Mary-Claire nunca me cuestionó nada acerca de ese tema y fue un pilar fundamental durante esos 4 años. 

Al llegar a Costa Rica, me invitaron a ser parte de Inciensa, para montar el laboratorio de biología celular y molecular; en el Inciensa estuve por 2 años; montamos pruebas para dengue, y para cólera principalmente. Durante el siguiente año, estuve en un instituto de investigación privada, montando una maestría de investigación clínica, luego de eso regresé a la UCR donde estoy a tiempo completo desde 1996, a cargo de un laboratorio interdisciplinario con otros investigadores, donde buscamos genes de vulnerabilidad en trastornos mentales. Parte del alcance del laboratorio, es también ese trabajo, no sólo hacia la academia sino hacia la comunidad, entonces en 1997 trabajamos para crear la Fundación para Personas y Familiares con Esquizofrenia, hemos participado en proyectos para personas con trastornos bipolares y afectivos recurrentes. Trabajamos también en proyectos de acción social para crear contenido de desmitificación y reducción del estigma en el tema de salud mental. En el 2010 trabajé con el National Institute of Health en la elaboración de los grandes retos de la salud mental global. En el 2011, todo el laboratorio participó activamente en la creación de la política nacional de salud mental. El laboratorio inició como investigación genética, pero ha evolucionado a ser algo más grande, ya que es investigación e impacto comunitario. Desde el 2018, soy parte de la Junta Directiva de la Sociedad Internacional de Psiquiatría Genética (ISPG, por sus siglas en inglés).

El cómo llegué al estudio de la genética detrás de la salud mental es todo un tema, creo que la vida misma me llevó a investigar esto. Llegué a estudiar  los trastornos mentales por la cercanía que tengo con el tema. Mi papá murió por suicidio cuando yo tenía 11 años. Él padecía de trastorno bipolar, yo trato de contar su historia para abrir el tema e ir eliminando los tabúes y estigmas alrededor del tema. Toda la historia detrás de su padecimiento y parte de lo que me llevó a estudiar la genética de los padecimientos mentales quedó documentado en un episodio de Radio Ambulante que se llama El área gris. Por esto, el tema de la salud mental, me marcó como persona, marcó mis intereses y mi carrera. Más allá de ser investigadora, soy sobreviviente de suicidio y soy parte de la comunidad a la cual mi laboratorio investiga. 

Fuera de la parte académica/laboral, me gusta mucho la literatura y el tennis, trato de jugar todas las semanas y tengo siempre al menos 2 novelas que llevo al mismo tiempo. Amo la playa, mi lugar favorito es y será siempre Guanacaste, cualquiera de sus playas. 

Revisando tus publicaciones, encontré muchas, ¿sabés más o menos cuántas publicaciones tenés a tu nombre? y, ¿hay alguna a la que le tengás especial cariño?

El trabajo del cual me siento más orgullosa, fue el la tesis de la maestría de la sordera de los Monge. En cuanto a publicaciones, debo andar por ahí de las 70 publicaciones, pero realmente no le tengo cariño o apego particular a ninguna. No creo en la ciencia como una actividad individual, todas las publicaciones, por más que lleven mi nombre, han sido trabajos colectivos. Las publicaciones que más me llenan de orgullo, son las de mis estudiantes. Creo que le tengo un sentimiento maternal a la ciencia y a lo que mis estudiantes logren y publiquen. Casualmente, mi grupo de estudiantes actual es bastante femenino. 

Si pudieras viajar en el tiempo y toparte con vos misma de 10 años, ¿qué consejo le darías?

Me diría que me tome menos en serio. Que busque el equilibrio desde bien temprano en la vida entre lo que se supone que tengo que ser y lo que realmente disfruto. Que una nota en la escuela, colegio o universidad, no me va a definir ni va a determinar mi valor como persona. Que no me tome todo tan en serio y que aprenda a balancear estudios, familia, amigos, ocio, etc. de manera positiva. Me diría que reflexionara más sobre los mandatos impuestos que todos traemos. Por ejemplo, hay mucha angustia a la hora de escoger la carrera universitaria, la primera carrera que cursen, NO los amarra a eso por el resto de la vida, no tiene  porque ser la última ni la definitiva. Pueden cambiar y ajustarse. Me diría también que la vida varía mucho y las prioridades y los gustos cambian, esto lo aprendemos ya tarde y casi siempre por la fuerza, cuando sería ideal que desde pequeños entendiéramos que tenemos que buscar adaptarnos a los cambios de la vida. 

¿Qué tal si pudieras darle un consejo a una chica adolescente que quisiera empezar a meterse en el STEM?

Yo siempre he creído que la investigación, y la ciencia en general, son de las cosas más entretenidas que hay, SIEMPRE las preguntas te dan más y más preguntas, es el campo ideal para la persona curiosa, conforme una va contestando preguntas, va satisfaciendo la curiosidad la vez que va generando nuevas preguntas. La curiosidad es típica de la edad infantil y en algún momento la dejamos de lado, mi consejo sería que mantengan viva esa curiosidad con la que nacemos. Estarse preguntando siempre, no tener temor de preguntar nada. Nadie nace aprendida, nadie nace preparada. No hay que hacerle caso a la gente que cree que hay preguntas tontas, es mejor preguntar a quedarse con la duda. 

Vos has tenido éxito en tu área por ciertas cualidades, ¿cuáles creés vos que esas cualidades son?

Como te decía en la pregunta anterior, siempre he sido muy curiosa. Siempre me ha encantado aprender y preguntarme cosas, lo que me ha llevado a aprender y a preguntar aún más cosas. Creo que esto me ha ayudado a crear una alta tolerancia hacia la frustración. Al estarse siempre preguntando, rara vez uno logra dar con la respuesta definitiva o final, y eso ha ayudado a aumentar mi tolerancia a la frustración. También, eso mismo me ha ayudado mucho a ser persistente. Algo que me ha dado muchísima motivación y creo que es por lo que me ha ido muy bien más allá de mi rol como investigadora, es que nunca he olvidado servirle a otras personas para que también avancen en su carrera, aprecio más mi rol como mentora que como investigadora. Como mentora, he sido exitosa por mi gran habilidad de escuchar, aún más allá de lo que se habla y “tomar nota” de lo que no se habla. 

Vos has tenido éxito en tu área a pesar de ciertas características, ¿cuáles creés que son esas cualidades?

Soy muy exigente y siempre he tenido la barra muy alta, tanto para mí como para cualquier persona con quien he trabajado o colaborado. Muy relacionado con el consejo que me daría a mi versión de 10 años, creo que siempre fui muy dura conmigo misma y trabajé muchísimo; ahora tengo un mejor equilibrio; tengo menos publicaciones pero tengo una mejor relación en todo el departamento de investigación, ya no soy tan testaruda y cabeza dura.  

Me podrías contar de algún momento en el cual estuviste a punto de tirar la toalla. ¿cómo te sentiste? ¿cómo lograste no claudicar y seguir adelante y completar ese proyecto?

Hace poco empecé el programa de Doctorado en Estudios de la Sociedad y la Cultura, con la pandemia, me puse a pensar mucho y a dudar si terminarla o no. La pandemia me hizo pensar en mi edad y me cuestioné mis prioridades. Después de mucho pensar, voy a terminar el doctorado. Pienso en la meta final más que en la situación actual y eso me ayuda a no perder el enfoque. 

Durante la maestría, estuve a punto de dejar tirado el curso de físico-química, esa es una materia, que al día de hoy, no la entiendo. Todo lo que vimos en el curso va más allá de mi nivel de abstracción… por eso, como te decía, la belleza de la ciencia al ser colectiva, es que yo tengo fortalezas en ciertas áreas y debilidades en otras, y es en ésas áreas débiles, en las que mis colegas me apoyan y complementan, así como lo hago yo en mis áreas de fortaleza. 

En tu carrera, ¿cuál ha sido el obstáculo más grande al que te has enfrentado? ¿cómo lo lograste superar?

¿Aparte del curso de fisico-química? (se ríe) Ya en serio, a nivel académico, sin duda alguna ese fue el obstáculo más grande. 

Ahora, en términos generales, desgraciadamente una de las incomodidades que uno tiene como mujer en ciencia, es SER mujer en ciencia. Es común sentir que a una no le dan la misma importancia que a los hombres presentes o que el argumento de una no es recibido tan bien como si una fuera hombre, es aún más común que una tenga que hablar más fuerte (e inclusive algunas veces golpear la mesa) para que le presten la misma atención que a los hombres. Este es un pleito constante. En mesas de colaboración científica de 5 hombres y yo, yo sabía que me tocaba a mí alzar la voz y golpear la mesa para que me dieran mi lugar y escucharan mis argumentos con la misma validez que la de mis compañeros hombres. Muchas veces, en congresos o mesas de discusión, la conversación seguía fuera de horas en un bar o en otros lugares y tocaba ir con el grupo de hombres para no llegar perdida al día siguiente. Esto me llevó más de una vez a estar en lugares incómodos, pero yo no iba a dejar ese campo libre para que al día siguiente, me tuvieran que ver con condescendencia por no estar al tanto de la conversación off-hours

La voz femenina ha venido en aumento en los últimos años y por dicha ahora hay más mujeres en ciencia, ¡ojalá fuéramos aún más! Hace algunos años, era muy común que yo fuera la única mujer en una mesa científica con 5 hombres. Parte de mi tiempo, lo dedico también al activismo para la igualdad de género. 

¿Cuáles son las cualidades claves de una buena líder?

Definitivamente, la escucha activa, realmente poner atención a lo que se dice y a lo que no, estar atenta a la comunicación no verbal. Esto ayuda muchísimo a entender las motivaciones de las personas así como comprender qué es lo que quieren las demás personas del grupo. Sabiendo esto, podemos crear confianza y un lazo más allá del trabajo en los puntos de intersección. También, una buena líder debe ser capaz de lograr que el equipo se sienta como un grupo de colaboración horizontal y no una jerarquía; un grupo donde todos estamos trabajando juntos para lograr la misma meta común. Mediante esto, vamos logrando confianza y compromiso para que en el momento que alguien del grupo requiera colaboración, todos acudamos a darle esa ayuda. Por último, y no así menos importante, saber cómo usar las fortalezas de algún integrante del grupo para apoyar las debilidades de otra persona. 

¿Cuál ha sido el viaje más memorable que has tenido y qué lo hizo tan memorable?

Desde hace varios años, participo en varios cursos de neurociencia, de una organización internacional de investigación que se llama RAIN. RAIN da un curso de 10 días en el área de neurociencia y gracias a este curso, he podido estar en repetidas ocasiones en Oriente. He estado en China, Jordania, Nepal e India. Creo que todos los viajes en los que he salido de Occidente han sido espectaculares. Me han enseñado que, a pesar de estar en culturas tan diferentes, todas las personas, independientemente del lugar, de la cultura, queremos vivir bien, aprender, cuidar a sus familias, sentirse realizadas como personas. Conocer tantas personas, de tantas culturas, con metas y aspiraciones humanas tan similares, ha sido de los mejores regalos que viajar me ha dado.  

¿Qué lugar del mundo te gustaría conocer y por qué?

Me encantaría hacer un tour gastronómico por el sureste Asiático; ir a países como Tailandia, Vietnam y Camboya, aprender de su cultura y su cocina, conocer a sus habitantes. 

¿Qué proyecto te gustaría liderar en el futuro?

De momento, mis esfuerzos están enfocados en terminar la tesis del doctorado, ese es mi proyecto actual. Siempre he tenido esa espinita de hacer algo relacionado siempre a la investigación pero dentro de la comunidad. Trabajar más en hacer ciencia ciudadana, a la par de la gente de las comunidades. En lugar de estudiar a las personas de una comunidad, estudiar CON las personas de una comunidad. Enfocar estos estudios a la salud mental, al bienestar social. Me encantaría poder llevar a cabo algún proyecto así. 

¿Cómo se pueden las Rockets poner en contacto con vos para consejos, ayuda, mentorías, etc?

Lo mejor sería por medio de correo electrónico, me pueden escribir a hravento@gmail.com  

Gracias a Mónica Sánchez por algunas de las fotos.

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